dijous, 3 de desembre del 2015

El nuevo mundo

El nuevo mundo
Calpurnia, es una chica joven que no conoce nada del mundo actual porque ha aparecido de repente en este mundo paralelo al suyo, por una causa desconocida. Ella debe quedarse a partir de ahora en este extraño mundo porque no sabe como regresar al suyo.
Está encerrada en un internado porque no tiene familia. Hace una vida como cualquier otra chica de su edad, va a clases, hace los deberes, sale a jugar… Aunque  ella es diferente, quiere conocer el mundo nuevo en el que vive.  Por ese motivo, se escapa cada día después de comer del internado y se va a hacer expediciones y a descubrir nuevas cosas. Siempre vuelve al internado porque no tiene techo donde dormir y se siente a gusto en él.
Cuando Calpurnia cruza la reja del internado y se siente libre fuera, lo primero que hace es sentarse en un banco de una plaza cercana. Allí observa con interés los edificios. Queda fascinada con la gran altura que tienen. Pisos y pisos uno encima de otro. Hay un edificio en construcción, y Calpurnia esta alucinada con las máquinas que trabajan en la obra. Son gigantescas. Unas transportan material y otras elevan los obreros. Nunca hubiese imaginado que una máquina pudiera hacer eso.
Después cuando llega un autobús se sube y busca un asiento. Allí pasa sus mejores momentos. Sus ojos no dejan de mirar todos los lugares por los que pasa (avenidas, plazas, fuentes, monumentos…).La emociona ver tanto movimiento, tanta gente arriba y abajo. Y sobre todo: los coches (esos aparatos que se mueven tan rápido con gente y mercancía dentro).Le parece increíble que hagan distancias tan grandes en tan poco tiempo. Eso sí se lo llevaría allí de donde viene. Ja ja ja ja – se ríe sólo al pensar en que harían sus hermanos si lo vieran.
Cuando Calpurnia llega a una gran plaza, se baja del autobús y va hacia una zona llena de niños jugando con objetos que ella nunca había tenido (columpios, toboganes, etc.).Y corriendo empieza a subir y bajar en todos. Se siente feliz y entusiasmada. Vuelve a su niñez.
Finalmente entra en una tienda de electrónica y electrodomésticos. No deja de tocarlo todo y preguntar a los empleados como funciona cada cosa. Cada día que va se centra en un aparato (ordenadores, Ipads, lavadora, móviles…).Es increíble. No puede ni creerse todo lo que pueden hacer esos pequeños aparatos. Ojalá en su casa tuviera todo esto. Su madre estaría muy contenta con los electrodomésticos, y sus hermanos alucinarían con los móviles y los ordenadores y sus juegos.
Al atardecer, regresa en el autobús al internado. Por la reja medio rota, vuelve a colarse dentro. Llega justo para cenar.

Después en el sofá con sus compañeros mira el televisor (esa caja de mil colores y sonidos).Le encanta, pero escucha muchas cosas que no le gustan del medioambiente, de guerras, de conflictos entre las personas,….., y es ahí cuando se siente triste y le gustaría volver a su casa para vivir más feliz en la ignorancia del mundo que la rodeaba y con su familia.

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